Fichas de Orquideas
Remedios Caseros
Remedios Químicos
Galería de fotos
Experiencias
Bricolage
Recomendaciones
Sociales
Intercambios
Quienes somos
Contacto
Agradecimientos
Artículos interesantes

 

En esta sección iremos contando nuestras experiencias con estas maravillosas plantas

La experiencia de Fernanda

Me llamo Fernanda y vivo en Rufino (Santa Fe - Argentina) y mi historia con las orquideas comenzo cuando me compre un libro porque me gusto, y despues quise probar tener una en casa, asi que consegui una phal en un vivero en Venado Tuerto (aca en Rufino no consegui). Despues fui comprando mas. Hace poco me mudé, y en mi casa nueva, sobre un ceibo, descubrí unas flores divinas, chicas, color amarillo, oncidium pueden ser?? hermosas, y como dijo alguien aca en el foro: A ESAS ORQUIDEAS NO LAS CUIDO, NO LAS RIEGO, NO LAS MOLESTO Y LA VERDAD QUE ES UN MILAGRO, FLORECEN Y ESTAN HERMOSAS...es verdad lo de no ser sobreprotectora con las orquideas!!

 

Mirtha cuenta su historia

Las orquis llegaron a mi vida de casualidad, la primera un oncidium de un árbol de la chacra de mis abuelos en misiones, hace diez años. Un dendrobium y una miltonia que no sabian que hacer con ellas, hace mas o menos tres o cuatro años, algunas otras que no me acuerdo ni como llegaron, y las últimas que le regalé gajos a las chicas me las traje para que no les pase la topadora por encima (porque iban a tirar la casa abajo con orquideas y todo) y recien me estoy interesando en ellas hace mas o menos un par de meses, que asique no soy ninguna experta, estoy aprendiendo, si bien amo a las plantas todas.

La historia de Pau

Hoy dos orquídeas Phalaenopsis conviven conmigo y decoran mi humilde hogar. Mi historia de amor con estas preciosas plantitas data de muchos años atrás, en mi infancia, alguna vez vistas en dibujos japoneses, de vaya uno a saber dónde… Con sus hipnotizantes pétalos redondeados, aquellas flores que nacían de ramas sin hojas, lograron cautivarme. No fue sino muchos, muchos años después, que vencí la vergüenza de preguntar su nombre en una florería: “¿Ésta? Es una orquídea”, me respondieron. Pero tuvieron que pasar varios años más para que finalmente me decidiera a ser dueña de una de estas plantas tan diferentes a las del balcón de mi mamá. Hace menos de un año me las encontré en algún otro lugar y comencé a investigar en Internet acerca de sus cuidados, gustos y formas de ser.

Y ese momento se dio cuando mi vida comenzó a cambiar drásticamente. A principios de este año, después de terminar de cursar mis estudios universitarios y comenzar a trabajar de manera estable, fue que decidí buscar mi propio lugar donde vivir. Así de sopetón y sin ni siquiera haber ahorrado lo suficiente, encontré el pequeño departamento soñado y me mudé. También de repente fue que llegó mi primera Phal, a fines del otoño, una pequeñita híbrida con sus hermosas y pequeñas flores rosadas con líneas fucsias y un color mucho más intenso en el labelo. Una princesa.  Sobrevivió 3 viajes por la capital en el mismo día, dentro de una caja de cartón, luego de lo cual llegó a mi hogar. Le puse por nombre Haiku, bella, de forma curiosa y delicada, como uno de esos poemas japoneses.

Comencé a hacer malabares con la temperatura, la luz, la humedad y los riegos, para que su bonita presencia no me abandonara. Con algunos traspiés, lo logré. Y meses después, luego de intensas charlas en el foro, decidí visitar mi primera exposición de orquídeas… y comprar otra! Así fue que Kotton, de flores blancas como el algodón, llegó a mi casa. Una phal de vara alta y hojas largas, repleta de raíces que salían de la maceta hacia todos lados, con enormes flores abiertas y varios pimpollos. Hoy tiene sus 7 flores abiertas (3 de ellas en casa) y luce radiante.

Sigo en camino, aprendiendo de todo para hacerlas más felices y que no quieran irse! Hasta ahora, todo sale bien y convivimos en paz. Cada día me dan más ganas de una nueva, otros pétalos redondeados, de algún otro color… Todo da a entender que, seguramente en pocos años, termine con varias de ellas ocupando parte de mi casa o, por qué no, un cuarto entero!

 

 

Copyright 2008 - Todos los derechos quedan reservado a sus autores. Prohibido reproducir material de este sitio sin autorización de sus autores